Los presidentes de 27 empresas globales del sector energético, financiero e industrial, han instado a los gobiernos del G-20 para que aceleren y acepten formalmente que las compañías deben comunicar y gestionar los riesgos financieros relacionados con el cambio climático.
Entre estas empresas se encuentra Acciona e Iberdrola, así como Enel, matriz de Endesa, que representan 4,9 billones de dólares en activos bajo su gestión y casi 700.000 millones de dólares en facturación y que conforman el grupo de Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones financieros relacionados con el clima (TCFD), un organismo dirigido por el Enviado Especial de la ONU para las Ciudades y el Cambio Climático, el ex alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
Los firmantes aseguran que el cambio climático no es sólo un problema medioambiental sino también económico y social. Por eso reclaman la mejora de la divulgación de los riesgos financieros de las empresas en materia de cambio climático, lo que generará mayor estabilidad de los mercados y fomentar las inversiones hacia una transición hacia una economía baja en carbono.
Para integrar los riesgos medioambientales, los firmantes reclaman que las empresas informen de los riesgos a los que se enfrentan por el cambio climático (temperatura, subida del nivel del mar o estrés hídrico); su compromiso con la reducción de emisiones en los países en los que operan y la adaptación y mitigación al cambio climático.
Además de Iberdrola, Acciona y Enel, las otras empresas firmantes son: Allianz, Suez, Solvay, UC Rusal, UBS Group, Syngenta International, GranBio Investimentos, HSBC Holdings, ING Group, Arup, ENGIE Group, Jinko Solar Co., Ltd., Avaada Group, Johnson Controls, PwC, Swiss Re Group, Accenture, LafargeHolcim, Unilever, Philips Lighting, Royal DSM, Schneider Electric, Kokusai Kogyo Co., Ltd. y Capricorn Investment Group.








