El Consejo del Ártico prevé que en poco más de 20 años este océano será navegable sin hielo en verano

El Consejo del Ártico, formado por ocho países, Canadá, Dinamarca (más Groenlandia e Islas Faroe), Finlandia, Islandia, Noruega, Rusia, Suecia y Estados Unidos, cuenta con seis grupos de trabajo que evalúan el ecosistema del extenso Océano que contorna el Polo Norte. Uno de ellos, el Artic Monitoring and Assessment Programme (AMAP), es el responsable de hacer el seguimiento la evaluación de la región ártica en lo que atañe a la contaminación y el cambio climático.

El segundo informe SWIPA (Nieve, Agua, Hielo y Permafrost del Ártico, por sus siglas en inglés) sobre la incidencia del cambio climático acaba de ser hecho público y sus conclusiones son muy negativas. En este informe realizado desde 2010 hasta 2016 han colaborado 90 científicos y ha sido revisado por 28 expertos. La evaluación Swipa es una puesta al día de la evaluación sobre el impacto del cambio climático en el Ártico, que publicaron en 2011 tres de los grupos del Consejo, el Amap, el de conservación de la flora y fauna (CAFF) y el comité científico (IASC).

El informe más reciente se centra en los cambios habidos e implicación de éstos en la criosfera del Ártico, que no es otra que la zona ártica de tierra y agua que está congelada. Entre las conclusiones que deben servir para la acción política de los países del Consejo destaca que el Océano Ártico  previsiblemente quedará libre de hielo en verano antes de lo que se esperaba. Las extrapolaciones  de los datos tomados sugieren que ocurriría para finales de la década de 2030, debido a que el cambio climático se ha acelerado.

El declive del hielo ha sido dramático. El espesor en la parte central del Océano se redujo un 65% en el período 1975-2012. La mayor parte del hielo en el Ártico es ahora de primer año, que aumenta en las estaciones frías y se derrite en primavera y verano. Con la excepción de las regiones más frías del norte del océano, la media de días del mar cubierto de hielo ha bajado a un ritmo de entre 10 y 20 días por década desde 1979, con algunas áreas sufriendo un descenso mayor. Hay más movilidad del mar de hielo generando más peligro. Comparado con las observaciones del informe anterior, hay más aguas abiertas en todos los meses del año.

El mismo fenómeno ocurre con la nieve, cuya duración ha caído entre 2 y 4 días por década. En los últimos años, el nivel de nieve en áreas norteamericanas y eurasiáticas ha caído a la mitad respecto a las medidas de antes del año 2000. El calentamiento del Permafrost, la parte profunda de las zonas permanentemente congeladas, continúa, hasta  medio grado desde el anterior informe, en  la más próxima a la superficie en el Ártico Alto y otras zonas muy frías, y en la tierra con la parte que deshiela en verano ha profundizado. La pérdida de tierra cubierta de hielo se ha incrementado mucho y al menos desde 1972, el Ártico ha sido la principal fuente del aumento del nivel del mar. Un 70% de su contribución procede de Groenlandia, con una pérdida media anual desde 2011 a 2014 equivalente a un cubo de hielo que midiera 7,5 kilómetros cada lado.

Profundos cambios en el ecosistema marino y terrestre

El almacenamiento de agua se ha incrementado. Comparando con la media del periodo 1980-2000, el volumen de agua en la capa más alta del Océano Ártico se ha incrementado más de un 11%.Las temperaturas del Ártico aumentan más que la media mundial. El Ártico ha sido más ‘caluroso’ entre 2011 y 2015 que en cualquier época desde que alrededor de 1900 comenzaron a tomarse datos, y su calentamiento ha sido el doble de rápido que en el mundo en los últimos 50 años. El mes de enero de 2016 fue 5 grados más caliente que la media de 1980-2010, y supera en 2 grados el anterior récord de 2008. La media mensual de temperaturas entre octubre y diciembre fueron 6 grados más alta en 2016 que en la media histórica. En el mar el aumento de la temperatura se produce tanto cerca de la superficie como en aguas profundas, habiéndose detectado un aumento de la frecuencia de fenómenos extremos.

El declive de la capa de hielo y los comentados arriba producen una variación enorme del ecosistema marino y la biodiversidad, incrementando la invasión de algas, modificando los hábitos alimenticios de los mamíferos marinos, alterando la relación entre especies, y los patronos migratorios. También las variaciones de nieve y deshielo afectan mucho a los ecosistemas terrestres.

Aunque los esfuerzos para controlar las emisiones de gases de efecto invernadero pueden tener un impacto relevante en la alteración del nivel del mar a partir de la mitad de este siglo, el Ártico no volverá a ser lo que era durante esta centuria, y los científicos que han elaborado el informe se muestran pesimistas sobre su calentamiento, que puede exceder los límites para la estabilidad del mar de hielo, Groenlandia y posiblemente los bosques boreales.

Compartir en Redes Sociales

More from my site